INTRODUCCIÓN. ANÁLISIS DE LA CIUDAD.

La ciudad como concepto

La ciudad no es un mero espacio físico, una suma de kilómetros o un conjunto de edificios y parcelas. En una ciudad se desarrolla la actividad humana de una manera singular. En ella nos relacionamos, aprendemos, paseamos, vivimos en comunidad.

Es un espacio en el que la convivencia y la solidaridad se dan entre personas que no se conocen a diferencia de lo que pasa en un pueblo pequeño. Los 130.000 vecinos y vecinas de Parla no nos conocemos.

Por otra parte, los elementos de la ciudad adquieren su valor en relación a cuál es su función para el desarrollo de la actividad humana. En este sentido, el tiempo es un factor determinante en el modelo de ciudad.

También una ciudad es un espacio en el que se dan muchos intereses particulares, tanto individuales como colectivos, y éstos deberían integrarse en un interés general, en objetivos compartidos que, a su vez, deben ser capaces de cumplir con las expectativas y los intereses de las partes. Cuando hay un alejamiento entre los intereses de parte y el general, se produce una quiebra.

No todo lo que tiene que ver con la ciudad es material. Suceden cosas como la cultura local, modos de convivencia, y un relato colectivo que la gente se cuenta sobre la misma. Cuando éste es negativo la consecuencia es que las personas se desvinculan de la intervención en los procesos que definen la ciudad.

Lo que pasa en una ciudad no es el resultado de la fatalidad, ni del destino, sino de una serie de decisiones políticas y procesos sobre los que se puede intervenir. Los agentes políticos y sociales hemos de ser actores activos para intervenir en los procesos que configuran la ciudad.

Desde Otra Parla es Posible entendemos la ciudad como el espacio de acceso a los derechos.

Parla: el sur del sur

Parla está en el sur de Madrid, lo que ya determina en una buena parte la realidad de la ciudad, debido al abandono histórico en materia de inversiones que ha sufrido nuestra Comarca por parte de las administraciones central y autonómica, y como consecuencia del desequilibrio territorial que han generado las políticas del Partido Popular.

Además, es el resultado de un desarrollo histórico. En la etapa de la burbuja inmobiliaria, en Parla, el crecimiento físico se consideró –erróneamente- un valor en sí mismo y esto ha dado lugar a una falta de funcionalidad enorme en los elementos que se han construido en el Municipio. Una importante consecuencia de ello es que no tenemos tejido industrial.

En cuanto al tiempo, éste ha generado desequilibrios entre las necesidades que han surgido por el aumento de la población y la capacidad de dar respuesta a las mismas. Estos desequilibrios son a nivel social, presupuestario y urbano.

El crecimiento en Parla en 10 años fue enorme: 50.000 nuevos vecinos y vecinas en un período que coincide con el “boom” inmobiliario, en el que crece la población, fundamentalmente con el nacimiento de Parla Este, pero no así los servicios. El PIB per cápita en Parla (indicador de riqueza) es de 9.311€, casi la mitad que la media de la zona sur y tres veces inferior a la media regional. Municipios como Getafe o Fuenlabrada producen el doble de riqueza que Parla, teniendo la misma población. Esto tiene consecuencias en la renta per cápita, de 12.166€, que es también inferior a la media de la zona sur (13.788€) y de la región (17.744€). Parla tiene menor riqueza porque todo su crecimiento se ha basado en la construcción de vivienda.

Un ejemplo claro de este exorbitado crecimiento poblacional sin acompañamiento de servicios lo encontramos en Parla Este, donde la falta de equipamientos es preocupante: es urgente la construcción de al menos un centro de salud, un colegio y un instituto.

Hay, además, otros factores que han profundizado la difícil situación por la que atraviesa Parla: privatización de servicios públicos que ha supuesto una precarización de los mismos, una política económica sin planificación que nos ha ido endeudando cada vez más y una opacidad en la gestión cuya máxima expresión la encontramos en uno de los episodios más tristes de nuestra ciudad: la presunta implicación, en el año 2014, de varios miembros del gobierno -incluido el Alcalde- en la Trama Púnica.

Como resultado, mucha gente se nos queda atrás. Entre 13.000 y 14.000 parleños y parleñas están en situación de desempleo, el 65% de los cuales no tiene estudios superiores a la ESO. Más de la mitad de las personas desempleadas son de larga duración y muy ligadas al sector de la construcción.

Por otra parte, nuestra ciudad es muy joven, el 42% de la población tiene menos de 35 años, lo que quiere decir que esta situación de precariedad, de no corregirse, puede afectar al futuro de nuestros jóvenes.

Por último, cabe señalar que, como somos menos productivos y tenemos menos acceso al empleo, Parla es de los grandes municipios del sur de Madrid, el que registra las pensiones más bajas.